Puedes dejar comida en el plato

 

En temas de alimentación, nada más acertado que este viejo refrán: “comer sin apetito hace daño y es delito”. ¡Lo cierto es que es muy complicado de llevar a cabo en la vida real!
 
Se ha perdido la conciencia de lo que significa el verdadero apetito, y además, se acalla con la costumbre muy educada (pero mala para la salud) de no dejar ni una migaja en el plato. Incluso hay personas que ‘limpian’ los restos con pan o tortilla.
 
¿Dejar algo en plato o tirar comida es de mala educación?
 
El apetito es ese deseo físico y mental de ingerir alimentos, es un proceso complejo en que interviene el cerebro, el sistema digestivo, los genes, cuestiones familiares, psicológicas y hasta las características de los alimentos.
 
Todo tu ser está involucrado en las ganas de comer. Y es por eso que el apetito no es malo, de hecho es un signo de buena salud. ¿Quién tiene apetito en medio de la enfermedad?
 
Incluso hay antojos que son señal de que le hace falta algún nutriente a tu cuerpo, por ejemplo, la sed en un día caluroso. El problema radica en que ya está perdida esa delgada línea entre satisfacer el hambre y las necesidades del organismo, y comer por gula. ¿Sabes cuándo debes parar?
 
Para muchas personas la señal es cuando se acabó todo lo que había en el plato, o peor aún, ¡cuando les duele la panza de tanto comer!
 
Esta mala costumbre se arrastra desde la infancia, a través de las enseñanzas del hogar. Las abuelas, madres y padres asegurando que “es de mala educación dejar comida en el plato”. Seguido muchas veces de un “no te paras hasta que te lo acabes”.
 
Esas enseñanzas hacen que poco a poco desconfiemos de las señales del cuerpo. Y cuando tu mente pregunta: ¿cuándo debo parar de comer?, la respuesta es automática: ¡cuando no haya nada en el plato!”.
 
La buena noticia es que ahora puedes analizarlo y cuestionar la enseñanza de tus padres.  Tampoco se trata de que le eches la culpa a tu mamá, ella pensaba hacer lo mejor por tu bien. Además, es un tema cultural que muchos replican sin cuestionar.
 
Poco a poco aprende a reconectarte con tu cuerpo y sus sensaciones, come más despacio y saborea con todos tus sentidos el platillo que tengas enfrente; reconoce esa señal de saciedad que manda el estómago a la mente, y entonces para.
 
Dejar comida en el plato, no es sinónimo de  mala educación, sino de que tienes una gran relación, mucho más sana, con la comida. Ahora sí,  debes comer con apetito, porque cuidar tu salud no es delito.

Chécate, mídete y muévete
¡Disfrutar una vida sana depende de ti!

Regístrate y recibe en tu correo consejos, infografías, videos, podcast y artículos que te ayudarán a tener un estilo de vida más saludable. ¡Chécate, Mídete y Muévete!